Antes de comenzar con la guía, te damos un poquito de contexto: aunque la traducción literal de Gaslighting es “luz de gas”, pues hace referencia a la luz emitida por una lámpara de gas; el término que usamos para nombrar esta violencia es extraído de la película Gaslight. Te recomendamos la peli, es un increíble thriller psicológico que podría ayudarte a identificar si has vivido (o estás viviendo) algo parecido. 

https://www.youtube.com/watch?v=0ToLfQU2xmg

Ahora sí, pasamos a todo lo que tienes que saber sobre Gaslighting.

Rápido y sencillo, qué es…

En torno a las reflexiones de la Colectiva Oleaje, definimos al Gaslighting como: 

Violencia que busca cambiar la experiencia sensorial, referencial y emocional de otra persona para obtener control sobre su cuerpo y sus decisiones.

El Gaslighting es un tipo de abuso psicológico, sistemático y constante, que busca dañar la confianza, el autoestima y, por ende, la identidad de una persona. Para esto, el abusador utiliza engaños, reproches, mentiras y contradicciones; provocando que la víctima pierda el control sobre su memoria o conducta.

Gaslighting

Para la Colectiva Oleaje, existen tres niveles de Gaslighting: de pareja, familiar y Estatal. En todos existen dos partes: el abusador y la víctima.

Sistema del Gaslighting

El objetivo final del Gaslighting es que pierdas tu identidad. Empiezas a dudar sobre quién eres y eso te obliga a depender de tu abusador para confirmar tu realidad. 

Esta violencia se da por jerarquías, ya que se abusa de la supuesta autoridad que tiene el abusador sobre la víctima. Por esta razón, normalmente alguien “superior” a ti tendrá más posibilidades de ejercer este abuso. Por ejemplo, un hombre a una mujer, un padre o madre a su hija (así con todas las jerarquías familiares, tío-sobrina, abuelo-nieta); alguien de más edad con alguien menor; alguien con más poder económico o de posición con alguien de menor, etc.

La intensidad del Gaslighting depende de qué tan constante llega a ser; pero siempre tiene la característica de ser sistemático. El abusador ejerce esta violencia sobre la víctima de manera repetitiva y permanente, mientras avanza con lentitud.

Aquí la víctima comienza a considerar seriamente la postura de su abusador y a cuestionar qué está mal consigo misma: “Soy un monstruo”, “Soy la peor hija/novia/esposa”, “¿Qué pasa conmigo?”, “¿Por qué soy así?”, “¿Realmente me comporto/soy de esa manera?”. 

La víctima pierde la capacidad de elaborar sus propios juicios y considera lo que su abusador dice sobre ella como algo normal y verdadero. 

¿Cuál es la diferencia entre manipulación y Gaslighting?

El Gaslighting requiere de una especie de estrategia para detectar cómo ir quebrando con lentitud la realidad de la víctima. El fin último de esta violencia es la apropiación absoluta de otro ser humano, para que responda a los deseos y necesidades del abusador. Se trata de un cuadro más complejo de actos para conseguirlo.

En cambio, la manipulación busca un provecho específico, comúnmente pasajero, pero no por eso menos profundo, de la víctima. El esfuerzo también es diferente, ya que emplea menos formas de coerción. 

Sin embargo, Colectiva Oleaje concluyó que la diferencia absoluta entre ambas es que, mientras la manipulación siempre genera rencor o dolor en la víctima; el Gaslighting produce una culpa tan destructiva que termina con cualquier voluntad de frenar la violencia.

Checa esta tabla comparativa por si te quedan dudas:

ManipulaciónGaslighting
Busca un provecho económico,
afectivo etc.
Busca obtener el control
sobre otra persona.
El objetivo es cambiar
comportamientos y hábitos.
El objetivo es cambiar la experiencia
del mundo de otra persona.
En la persona abusada
provoca: dolor, rencor, etc. 
En la persona abusada siempre busca
provocar culpa.

Gaslighting Estatal, familiar y de pareja

De cada nivel de Gaslighting se publicará una nota especializada para profundizar; mientras, te dejamos una pequeña descripción de cada uno.

  • Estatal

Recordemos con respeto el caso de Lesvy Berlín Rivera Osorio, ex estudiante de la UNAM, víctima de feminicidio dentro de Ciudad Universitaria. El Estado inmediatamente revictimizó a Lesvy: alcohólica, drogadicta, que no era estudiante real de la UNAM. Luego, el Estado declaró que fue suicidio, a pesar de que nadie podía explicar cómo es factible sucidarse con el cable de un teléfono público. Por último, el Estado se negó a juzgar como feminicida a Jorge Luis Hernández González, a pesar de tener todas las pruebas y evidencias; de no ser por los dos años de juicio que la madre de Lesvy, Araceli Osorio, tuvo que enfrentar.

Este caso es un ejemplo perfecto de Gaslighting Estatal: la autoridad o sujeto de poder (el Estado) mintió, manipuló, contradijo y abusó de la realidad de la víctima (el pueblo mexicano) para hacerle creer que no hubo feminicidio. 

¿Cuántos casos así existen en la historia de México? Para la Colectiva Oleaje, el pueblo es otra víctima de un Gaslighting Estatal tan poderoso e histórico que tiene a los mexicanos muy confundidos sobre la realidad que viven.

A su vez, como toda violencia, se enseña y aprende. Por eso existen otros dos niveles inferiores de Gaslighting.

  • Familiar

“Por favor, maquíllate, baja de peso, usa ropa más femenina, no seas agresiva ni directa, comprende más a tu pareja que a ti misma, recuerda que si no te casas no tienes valía, aprende a cocinar porque sino no conseguirás novio, y de paso a limpiar, para que tengas la casa presentable cada noche que tu marido llegue del trabajo. De paso, aprende a ser sexy, pero no vulgar; a insinuar tus deseos para que no parezcas exigente; a conseguir lo que quieres a través de tu ingenio femenino, tierna sensualidad y dulce encanto; pero no te pases mucho porque si los hombres se dan cuenta que eres muy inteligente, no querrán nada contigo”.

Gaslighting

Si algo de todo lo anterior te suena, es porque eres víctima de Gaslighting familiar. Por esto nos cuesta años deconstruirnos, amarnos, defendernos y aceptarnos.

  • De pareja

Te dejamos algunas violencias que puedes sufrir si te hacen Gaslighting de pareja, sólo como una probadita antes de que saquemos la nota completa de este tema en particular.

Tu violentador:

  1. Te confronta y te dice que no es verdad lo que estás diciendo o lo que hiciste anteriormente, cuando tú sabes que es verdad. 
  2. Trata de hacerte creer que olvidas o te imaginas cosas que tú das por verdaderas. 
  3. Se presenta como la víctima para hacerte sentir mal, con culpa e insegura de ti misma. 
  4. Te dice cosas como: “tú siempre me haces sentir mal”, “dime qué quieres que haga”, “no sé qué pretendes que haga”, etc.
  5. Cuestiona tus sentimientos y tu experiencias. Aunque sientes que estás en lo correcto, debes defender esto para sentirte aprobada.

Espera muy pronto varias notas sobre cómo frenar el Gaslighting, cómo escapar de tu abusador, y qué herramientas puedes aplicar para combatir esta violencia. También compartiremos un violentómetro para que identifiques el nivel de peligro de la situación de Gaslighting que puedes estar viviendo. Escríbenos para saber qué nota te gustaría leer primero.


Este artículo se realizó después de dos años de trabajo de la Colectiva Oleaje, a través de conversatorios feministas donde discutimos este tipo de violencia y llevamos nuestras experiencias de lo personal a lo político.