La noticia corre por todos lados, no hay lugar donde no se escuche: el cambio climático y los desastres naturales están aquí, en cada rincón del planeta. Avanzan a pasos agigantados dañando irremediablemente los ecosistemas que quedan. A las grandes empresas y los países más industrializados parece importarles poco. Mientras cada vez más áreas naturales del mundo y especies se extinguen en cuestión de días.

Mujeres como las Mapuches y otros grupos de comunidades originarias, Greta Thunberg y activistas que buscan frenar esta destrucción, se convierten en la voz de la vida y la esperanza que le queda al planeta. Ellas defienden sus territorios de lo que el capitalismo ha nombrado “progreso”, defienden sus propias vidas y las de sus comunidades.

El Ecofeminismo es un movimiento que nace a mediados de los 70 con el surgimiento y avance del movimiento ecologista y la segunda ola del feminismo. Surge de la conexión entre la explotación humana y la degradación de la naturaleza, con la subordinación y opresión de las mujeres. La lucha contra ambas formas de opresión contienen las claves para la dignidad humana y la sostenibilidad en equidad. 

Las mujeres tenemos una relación más directa y diferente a la de los hombres con la naturaleza. Esto se debe a que ambas somos vistas por el sistema capitalista como recursos. Somos medios de producción y reproducción para la preservación y mantenimiento de la especie humana, no como sujetas activas de la transformación mundial.
Si quieres leer más sobre este concepto, puedes buscar los libros:Feminismo y ecología, de Mary Mellor, La praxis del ecofeminismo, de Maria Mies y Vandana Shiva, y Ecofeminismo para otro mundo posible, de Alicia H. Puleo. También puedes compartirnos tus experiencias sobre el tema.