De niña y adolescente nunca imaginé la posibilidad de que existiera la gordofobia. De hecho, el desprecio y miedo a la gordura, a ser gorda, me parecía lógico. Toda mi vida fui más alta que casi todas las mujeres con las que me relacioné; más alta, más grande y más gorda. Y me odiaba por eso. 

Muchos años le tuve un rencor enorme a mi cuerpo por no ser pequeño y frágil, a la vez que sensual y deseable. Muchísimos años creí que el secreto para mi felicidad y belleza era pesar 50 kilos. Si era delgada, sería valiosa, feliz, amada y hermosa. Hoy, ya adulta, lo recuerdo y no puedo creer que viví tanto tiempo odiando lo más vital para mi existencia, pero ¿cómo no vamos a vivir odiándonos? 

Desde muy jóvenes vemos por todas partes a mujeres delgadas, blancas y hermosas triunfando en todo y alcanzando la felicidad con una sonrisa brillante. Y claro que todas queremos ser felices, exitosas y amadas. ¿Cómo no vamos a añorar la delgadez, si es lo que nos enseñan como la clave del éxito?  ¿Cómo no vamos a odiar la gordura, si es la causa de miles y miles de males? ¿Cómo nos quitamos de encima tantos años de cultura y educación que nos enseñan a nunca amar lo que somos? Porque no es sólo cómo nos vemos, es todo lo que somos: nosotras somos nuestros cuerpos..

Gordofobia

La gordofobia es el miedo y repulsión a las personas gordas y a todo lo que conlleva la gordura. Se expresa desarrollando todo tipo de prejuicios hacia los cuerpos grandes: de una persona gorda se asume que son flojas, conformistas y descuidadas, no tienen autocontrol, comen mal, no hacen ejercicio, su salud está por los suelos, están solas, no se quieren, son feas y un larguísimo etcétera. La gordura nos aterra no por las complicaciones de salud que puede acarrear, sino porque hemos aprendido que las personas gordas no valen en la sociedad. 

gordofobia

Para saber más…

¿Te interesó el tema? Puedes revisar Cerda Punk de Constanzx Álvarez, un archivo de varios ensayos que reivindican, entre otras cosas, la gordura desde una firme postura feminista.

También puedes revisar El Mito de la Belleza, de Naomi Wolf y Tienes Derecho a Permanecer Gorda de Virgie Tovar.