The token trans person: Existir para que otrxs hablen de ti:

La palabra token es un término (más popular en inglés) que se emplea para referirse a la inclusión de personajes diversos, típicamente en cine y televisión, para atraer a más espectadores y aparentar diversidad. A su práctica se le denomina tokenismo, pero ojo, esto es una mera pantalla.

El personaje token típicamente pertenece a una minoría racial, pero en una población mayoritariamente masculina y heterosexual, un personaje femenino y/o LGBT también es considerado un token. Aunque no siempre son objeto de burlas, por el hecho de ser el único personaje perteneciente a un grupo, con frecuencia debe de presentar los rasgos estereotípicos de la población que representa.

Hace poco tuve una experiencia agridulce en un espacio de aliados. Este evento me llevó a reflexionar sobre la importancia de la visibilidad trans y los peligros de volvernos los objetos y no los agentes de nuestras luchas.

Ser token trans se vuelve real

Todos en la habitación estaban ahí para hablar de mi experiencia, de qué es ser una persona trans, qué hace una persona trans y qué estereotipos vive. Yo solo estaba ahí, frente a quince perfectos extraños, para decirles lo buenos aliados eran, que estaban en lo correcto, que su presencia significaba mucho para la erradicación de la transfobia, los prejuicios, etcétera.

Esto me ocurrió en un evento del que no daré más información, salvo que pretendía ser a favor de la visibilidad de las personas transgénero. Al que, sin embargo, acudieron solamente dos hombres trans (incluyéndome) y ninguna mujer trans ni persona no binaria. Aunque reconozco que esos fueron errores en la difusión de mi parte, la otra organizadora era una mujer lesbiana que decía tener mucho interés y sensibilidad en el tema. El por qué no invitó a personas trans de su círculo es un misterio (tal vez no conocía personas públicamente trans).

El grueso del evento fue una ronda de preguntas y respuestas en las que la compañera organizadora interrogaba a los asistentes sobre las personas trans y sus vidas. En ningún momento me indicó que quería que interviniera y explicara con mis palabras cómo era ser una persona trans. Solo me apeló después de un rato para decirme: “¿Y tú qué opinas, Julián?, ¿están en lo correcto?”.

Honestamente, puedo decir que las personas en el evento no estaban mal informadas, nadie dijo nada fuera de lugar, problemático o anticuado. Entonces no debería haber un problema. Pero no podía evitar sentirme como si estuviera enfrente de unos extraños que no paraban de hablar de lo creían que era mi vida. Sin dejarme un momento para explicarles de mi propia voz quién era yo y qué significaba para mí vivirme como varón trans.

Conflictos y estrategias ante el tokenismo

El problema no es si son amables o no, si son transfóbicos o no. El problema es que siguen pensando a las personas trans en oposición a… Están mucho más preocupados en hablar de nosotros, que en escucharnos. Cuando estaba en esa sala me sentí como un objeto.

Algunas de las personas ahí me conocían (y se sintieron igual de incómodas que yo); yo no iba a exponerles nada, parecía que mi voz y mi conocimiento no fuera lo relevante. Ellos ya tenían todas las respuestas y yo era solo la “muestra viviente”. Además de mí, había otro hombre trans en la sala, yo no lo conocía, pero no participó en ninguna de las preguntas que formularon antes de la función. Tal vez si hubiera asistido más gente trans hubiera participado, compartido algo de sí.

¿Por qué me molesta tanto una experiencia a lo mucho incómoda? Estas prácticas son peligrosas porque no podemos seguir construyendo empatía desde la otredad.

Esta experiencia no dio frutos malos, pues estaba ante un público dispuesto a entender y que fue empático y respetuoso desde el principio. Pero cuando nos encontramos en espacios con personas transfóbicas, debemos lograr que nos vean como un ser humano igual que ellos, no un tipo distinto de persona, una persona enferma o con traumas. Y estas construcciones discursivas solo hacen que crezca la separación entre grupos oprimidos.

Ante todo, debemos amplificar las voces de las personas trans en toda su diversidad: hombres, mujeres y personas no binarias. Con estudios o sin ellos; de ciudades y de zonas rurales. Las personas cis deben escuchar y no confrontarnos con comentarios o ideas escuchadas en otros espacios trans.

Si algo que yo digo te resulta extraño, dímelo. Si algo que otra persona dijo en otro sitio te resulta extraño, coméntalo con esa persona. Porque, lo crean o no, la comunidad trans no es un grupo homogéneo que comparte exactamente las mismas ideas y valores.

Quiero aclarar que no tengo nada en contra de los espacios inclusivos, pero la inclusión puede hacerse bien o puede hacerse mal. Y el tokenismo, incluir a un grupo solo para poder decir que tu organización es inclusiva, no es hacerlo bien. Por favor, inviten a más personas trans en sus espacios; inviten a más personas de color; inviten a más personas de la diversidad funcional. inviten siempre que les sea posible. Después de eso, después de acomodar su espacio para otras voces, escuchen.

Compartir o no, eso lo decido yo

Actualmente tengo mi propia “política de privacidad” en la que no comparto mi experiencia de tránsito en congresos, conversatorios, mesas de diálogo o eventos similares donde la mayoría de los asistentes sean personas cis. Cuando hablo de los problemas o experiencias trans en este tipo de eventos lo hago a partir de los datos generales, a partir de la lectura o la investigación y me alejo de la experiencia personal lo más posible. Cuando se trata, en cambio, de círculos trans, cuento todo y respondo todas las preguntas empatizando con los presentes.

En primer lugar, esto me permite protegerme de comentarios y prejuicios transfóbicos que no pueden filtrarse en eventos abiertos a la población en general. En segundo lugar, hablar abiertamente en espacios trans sí les es útil a otros chicos y chicas que aún se están descubriendo. Sé que la comunidad trans gana algo cuando compartimos entre nosotrxs.

Ante todo, no busco la lástima de las personas cis, no busco crear ningún tipo de analogía con ellos del tipo “imagínate que ninguno de tus zapatos te quede bien”, porque simplemente no se ganan espacios de ese modo; ganamos espacios mostrándonos como humanos, con las mismas necesidades del resto.

Julián Rivera

Hombre trans del desierto, me interesan los temas de género y lenguaje, transmasculinidades, cuerpo, e identidad. En Twitter @TiacuachePunk (la L es una i)

Licencia

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *